INFORMACIÓN CULTURAL

Considerando que el margen geográfico del sector de la ciudad conocido hoy como “Centro histórico de Lima”, hasta finales de los años veinte del siglo XX, prácticamente era una área considerada como Lima, todo aquello que se construía alrededor de esta zona era vista como la extensión de la ciudad. Hasta la primera mitad del siglo XVIII, la mayor presencia de edificaciones eran eclesiásticas, posterior al terremoto hubo una serie de cambios para Lima, como por ejemplo el mayor crecimiento significativo de edificaciones y ambientes urbanos de carácter laico y civil como el “Coliseo de las comedias (1749), el “Coliseo de gallos (1762) y la “Plaza de toros (1768) entre otros.

SOBRE EL TEATRO

En cuanto a las actividades teatrales, estas llegan al Perú desde España, como consecuencia de la conquista y posterior instalación del Virreinato. Durante este periodo existieron dos tipos de recintos teatrales denominados inicialmente “Corrales” y posteriormente “Coliseos”; el primero de origen ibérico mientras que el segundo es considerado un hibrido entre los corrales españoles y los primeros teatros italianos del siglo XVII. La denominación de teatro propiamente se utilizó en España recién en el siglo XVIII, en el caso de la “Ciudad de los Reyes” no fue hasta la instauración de la República.

Los teatros como construcción corresponden a una arquitectura urbana y tecnológica de un momento determinado de la historia de la ciudad, la misma que es articulada con el acontecer de la cultura occidental y los significativos aportes locales. Asimismo, las percepciones que se tuvieron del espectáculo teatral también sufrieron cambios en el transcurso del tiempo, de lo que en un inicio se consideraba un simple espectáculo de entretenimiento, pasó a convertirse después en una expresión artística y cultural de alto nivel.

CORRAL DE COMEDIAS (1615)

Los “Corrales” tienen presencia en Lima desde finales del siglo XVI hasta 1662. Los datos refieren como año de fundación los fijados entre 1599 ó 1602, en un canchón al final de la calle Pescante. Urbanamente los “Corrales” no influyeron en la fisonomía de la ciudad, ni por su volumen, ni por la decoración de su fachada y técnicamente desaparecieron ante la evolución y llegada de otros recintos más desarrollados y de aceptación venidos de Italia.

Descrpción resumida: Entre sus particularidades se encuentra la tendencia minimalista con fuerte predilección mimética, como consecuencia de los cánones ibéricos para este tipo de edificios que al exterior no tenían ningún trabajo resaltante. Su forma era de tipo rectangular, producto de la adaptación de los patios de las casa españolas como lugares para edificaciones teatrales. En el primer nivel del patio al centro sin techo, ubicaron las butacas y las graderías pegadas a las paredes laterales; el escenario ocupaba la tercera parte del patio, elevando un muro de metro y medio. La construcción se caracterizó por ser sencilla, con uso de piedra o ladrillos para la cimentación y los muros del perímetro que podían medir metro y medio; el resto fue construído de madera; en el caso del escenario bastaba el adobe. El tema de la acústica era desconocido para esa época.

COLISEO DE LAS COMEDIAS (1662)

En tanto Lima se va consolidando como ciudad aparecen los "Coliseos", término que fuera considerado como de mayor importancia que los denominados "Corrales" Estas instalaciones fueron destruídas por el terremoto de 1746. se dice que el oidor D. Pablo Olavide lo reconstruyó ese mismo año, otros datos registran que la iniciativa de larestauración sería del Virrey del Perú José Antonio Manso de Velasco en 1747.

Descripción resumida: El "Coliseo de las Comedias" se asemejó al modelo de herradura y tuvo como referencia para su diseño y construcción al coliseo cortesano español "Palacioo del Buen Retiro"

COLISEO DE COMEDIAS o TEATRO PRINCIPAL (1749 - 1883)

Luego del terremoto de 1746 la reconstrucción de Lima fue utilizada por el régimen borbónico como punto de partida para realizar una serie de transformaciones en la estructura administrativa y urbana de la ciudad, con la intención de plantear una ciudad que estuviera más acorde con las ideas de la ilustración y se tuviera mayor control sobre la población debido a las posibles insurrecciones. La influencia del clasicismo como estilo y doctrina de las nuevas academias de arte y arquitectura impulsaron hacia mediados del siglo XVIII el proceso de transformación de la arquitectura permitiendo la introducción de nuevas tendencias como la que refleja una arquitectura afrancesada.

Descripción resumida: La construcción del “Coliseo de comedias” tuvo como referente al Teatro de la Cruz de estilo palladino. La portada ostentaba una cornisa y unas pirámides con fuste de adobe y ladrillo y tres puertas ubicadas simétricamente de estilo neoclasicista. No existiendo un material gráfico de la fachada original. Su diseño fue el resultado de las características del espíritu limeño con aportes foráneos significativos. Por ejemplo es aplicada la secuencia espacial de las “casa- patio” un área previa o foyer que no existe en los teatros madrileños de mediados del siglo XVIII

Viviendas virreinales limeñas
Secuencia espacial: calle → zaguán → patrio → habitaciones

Teatro
Secuencia espacial: calle→ zaguán → patio auditorio

A mediados de la década del siglo XIX, durante el periodo republicano, existió un mayor interés por trabajar las fachadas de los teatros con la finalidad de que proyecten un carácter más publico e importante dentro de la urbe. El volumen de los teatros también comienza a destacarse del resto de las construcciones. El estilo del frontis del teatro es neoclásico, un estilo que se imponía desde finales del XVIII. La fachada es trabajada simétricamente utilizando en su composición cuatro pilastras jónicas con pedestal sobre las cuales se desarrollaba un entablamento sencillo, con un pequeño desfase hacia delante en la parte central. coronando la fachada se coloco un tímpano pentagonal sobre la cual aparece la inscripción “TEATRO PRINCIPAL”

Es necesario anotar el uso de la madera como material de construcción importante en columnas, vigas y viguetas, con el uso de “tijerales” del mismo material para los techos. Los muros perimetrales fueron hechos de materiales más pesados, principalmente de adobe, sin descartar el posible uso del ladrillo. Otro sistema de construcción usado fue el concreto armado combinado con elementos de madera para las coberturas.


TEATRO PRINCIPAL Fuente: gráfico de Manuel Atanasio Fuentes. Lima, apuntes históricos, descriptivos, estadísticos y de costumbres


TEATRO PRINCIPAL. Fachada neoclasicista. (Fuente: E.W. Hiddendorf ,1973)

En 1822 este recinto considerado el más importante de la ciudad, fué reformado por Bernardo de Monteagudo, Ministro del Protector don José de san Martín. En 1874 estas instalaciones fueron sometidas a una reforma total a cargo de la empresa Castro Osete, dirigidos por el arquitecto Leonardini. Como modelo de edificación ingresó al nuevo siglo y pasó la República sin mayores modificaciones, nueve años más tarde el teatro desaparece nuevamente consumido por un incendio del 15 de marzo de 1883.


Teatro Principal con los tres arcos simétricos.

TEATRO PORTÁTIL (1889)

Abandonado cerca de 6 años, una compañía lo arrendó y efectuó por su cuenta trabajos provisionales. Luego la Municipalidad adquirió con expropiación forzosa todos los inmuebles de la pequeña manzana comprendida entre las calles san Juan de Dios, Mata judíos, Serrano y la prolongación de la Colmena con el propósito de llevar a cabo en la totalidad del área la edificación de un gran Teatro el cual se denominaría Teatro Nacional. Pronto se abandonaría esta idea y el lugar fue ocupado temporalmente por carpas de circos. En 1889 se inaugura como un teatro de madera conocido como “El Portátil”

TEATRO MUNICIPAL (1909)

En 1908 la Municipalidad de Lima utilizando los terrenos del que fuera “Teatro Principal”, inicio la construcción de un nuevo local. El 14 de febrero de 1909 se vuelve a inaugurar con el nombre de “Teatro Municipal” y la participación de un programa de la Compañía María Guerrero. El Alcalde de Lima Don Federico Elguera quiso dotar a la capital con un teatro de acuerdo a lo que consideraba su prestigio cultural. La ejecución de esta obra estuvo a cargo del arquitecto Julio E. Latini quien siguió el modelo del teatro del siglo XVIII, con decoraciones de estilo rococó en tonos marfil y oro. Se caracterizó por ser un teatro cómodo, de gran belleza y de una acústica y visibilidad, que lo distingue entre los más importantes del siglo XIX.


Fachada del antiguo Teatro Principal antes de las obras ejecutadas por el Consejo Provincial de LIma (Garcia, 1956 -1962)


Teatro Municipal, gráfico de galerias y palcos. (Laos, 1928,1929)